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miércoles, 23 de septiembre de 2020

Entrevista al Escritor Julio Cuevas por Genesis Ramos y Audrys Cuevas.

 


Entrevista a la Escritora Ecuatoriana Sandra Alvarado, por Carla M. Ogando


 

Entrevista al Escritor dominicano Pedro Antonio Valdez, de la mano de Michel Suazo


 

ENTREVISTA A MANUEL MORA SERRANO

LUZMARY ROJAS BENÍTEZ 


Buenos días. Yo soy Luzmary Rojas, y hoy tengo la dicha de poder entrevistar a uno de los grandes escritores de nuestra querida “Quisqueya, la bella". El novelista, ensayista e investigador literario Manuel Mora Serrano. 

Esta entrevista, de la asignatura Introducción al Estudio Literario, se realiza con el propósito de observar la literatura desde la trayectoria y experiencia de este autor.


1.     Para usted, ¿Qué es la literatura?

Resp. MMS: Las definiciones normales están en el diccionario y solo debes accesar o abrir uno.

Sin embargo, para un escritor es otra cosa: la literatura es su vida. Todo gira en torno a ella. La respira, la huele, la vive. Ignoro si en otras vocaciones sucede lo mismo. Para mí, curiosamente, el dinero que me pueda producir mi obra nunca ha sido lo principal. Estudié la carrera de derecho porque era la más afín a las letras que podía darme con qué vivir y para dedicarme a ella, literatura, ya que ni pensar en estudiar filosofía que hubiera ido más cerca de mi vocación real. Ya tenía el vicio de las letras metido en el cuerpo, escribiendo poemas amorosos, románticos y algún esbozo de novela. Nunca he visto la literatura como algo que me “dé nombre o fama”; eso no me importa, me interesa escribir, investigar, producir, innovar acaso, dejar, como digo en un viejo poema, alguna página que perdure, como brilla el oro en las cenizas de los muertos. En cierto sentido, soy “postumista”, es decir, que solo quiero que lo que deje, alguna página sea leída con amor, después de muerto.


2.   A su entender, ¿cómo se estudia la literatura?

Resp. MMS: Aunque he intentado escribir y he publicado libros y artículos sobre el estudio de la literatura, la pregunta debería ser, como debería iniciar un estudiante sus conocimientos de la literatura.

Aquí es pertinente señalar que la base de la literatura es la lengua. Primero que nada la que se habla y se escucha. por eso, lo principal es dominar la gramática normativa. Oirás hablar de estructuralismo, de semiótica, etc., eso vendrá después. 

Precisamente, lo que está sucediendo ahora es que muchos maestros del profesorado básico: los que alfabetizan y dan las primeras lecciones gramaticales, no dominan la normativa. Cometen faltas de ortografía; no saben pronunciar correctamente las palabras, ni poner donde van los puntos seguidos y aparte, las comas y puntos y comas, ni los acentos ni conjugar bien los verbos y estructurar los párrafos para que contengan una idea completa. 

Si queremos ser literatos, debemos estudiar la gramática al margen de lo que nos enseñen. Ahí comienza la liberación del escritor futuro, en su lucha por superar los vacíos y las dudas. Hoy es fácil bajar de la Web todo el material necesario para completar el conocimiento básico, pero hay que dedicar tiempo a esa lucha contra la ignorancia, en eso, en luchar contra ese monstruo, consiste la vocación literaria.

Es que la pregunta, como está formulada, se contestaría  simplemente con dos gerundios: Leyendo y escribiendo.

Pero lo que realmente querrás saber es cómo una persona comienza a estudiar literatura. Dependiendo el país. Pero en occidente, donde vivimos, debemos comenzar con los clásicos greco latinos. Sin esa base, es imposible saber cómo ha sido el proceso literario en nuestros países. A nosotros nos corresponde, además de lo grecolatino, toda la literatura europea, latinoamericana y norteamericana. Y luego, la literatura de nuestro país, sus inicios y su evolución.

Hay que leerlo todo, aunque, lo ideal sería ir poco a poco y en orden.


3.   ¿Cómo ve la evolución que ha tenido la literatura?

Resp. MMS: Esa es una pregunta tan amplia, que no encuentro cómo responderla. Sin embargo, le podría decir, que la literatura no evoluciona, sino que involuciona. Cuando leemos a los grandes escritores del pasado, no solo nuestros, de China, de Rusia, de Oriente, y en especial de Inglaterra, Alemania, España Italia, Portugal y Francia, nos damos cuenta que a pesar de todas las facilidades, de una mejor preparación académica, en nuestro propio país, escritores famosos que nunca fueron bachilleres, son nuestros clásicos. Podemos decir a pesar de nuestra fe en la juventud para superar lo hecho en el pasado, que en estos 20 años del nuevo siglo, con una mayor profusión de textos editados, con facilidades tecnológicas que no se podían imaginar antes, es posible que se hayan publicado más libros en este siglo que en todo el resto de nuestra historia; sin embargo, ninguno, y cuando dije ninguno, dije ni uno, supera a los escritos y publicados el siglo pasado, que hemos llamado el Siglo de Oro de la literatura dominicana.

No es cuestión de cultura o incultura, de títulos, de ciencias, de tecnologías. Es asunto de la genialidad humana. No se puede fabricar como un robot, a un escritor genial; no se puede inventar una obra que supere a las demás porque uno lo quiera o lo pretenda.

Vamos referir una anécdota que viene al caso. Cuando aparecieron los llamados miembros de la Joven Poesía, que cantaban contra los yanquis después de la Guerra de Abril, Franklin Mieses Burgos, que alentaba a estos muchachos, nos decía a Freddy Gatón Arce y a nosotros: “Eso está bien. Que se crean el centro del mundo. Pero cuando volteen los rostros, verán, que detrás de ellos, hay monstruos.”

Podemos tener mejores bibliotecas, todos los libros del mundo físicos y digitales y los podremos leer, pero nada de eso produce un escritor genial.

Quizás la lentitud de la vida antigua frente a la rapidez de la moderna, cuando muchos de los mejores autores del mundo se alumbraban con velas y redactaban mojando la pluma en un tintero y no tenían ni siquiera una maquinilla y amanecían escribiendo, explique algunas cosas.

Por ejemplo, dos de los más grandes escritores “modernos” son William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra. Ambos fueron, si no menospreciados, poco apreciados como debería ser por las gentes de su generación, y hoy, sin esas dos personalidades, para no hablar de glorias, ni la literatura inglesa ni la española serían lo que son.

De modo que, mientras evolucionamos tecnológicamente  y nos creemos el centro del mundo, porque nos citan o nos traducen o nos publican o vendemos más que esas gentes, o ganemos más premios, no hemos evolucionado en la calidad literaria. Sin ser demasiado pesimistas, pero sí realistas, a pesar de nuestro amor por las letras y nuestra admiración por los jóvenes que incursionan en este difícil terreno, lamentablemente, diría, que hemos retrocedido.

Eso no es tan terrible. Siempre es un acicate para el nuevo literato enfrentar la página en blanco diciendo para sí mismo: Yo superaré a esos monstruos. 

Y es posible que lo hagan. Después de todo, se trabaja con el material más común del universo: El lenguaje humano.


4.    ¿Qué aporta la literatura al ser humano? 

Resp. MMS:  Bien hecha la pregunta. No va dirigida al animal humano, sino a su esencia. 

Los últimos investigadores declaran que no existe el alma, y si no hay espíritu, no sabría cómo responder esa pregunta. Sin embargo, partamos de que somos entes dobles, materiales y espirituales.

La literatura, realmente, en lo material, no sirve para nada. No se puede comer, no se puede beber, no se puede untar. Con suerte, al escritor le podría proporcionar lectores y dinero y le ayudaría entonces a alimentar al animal humano.

Empero, partimos del hecho de que esto que produce la literatura, es lo que nos diferencia de los demás animales. Lo que nos hace “humanos”, de ahí que en la carrera de letras  se estudie la literatura.

Y resulta, que ella, siendo solo un ente puramente espiritual, inasible, intocable, incomible ¿qué podría aportar al ser humano?

Si las religiones, supuestamente existen para llenar ese gran vacío cultural que cada ser humano siente por sus orígenes y los misterios de la existencia misma, de la muerte y del universo, podríamos decir que la literatura suple lo que esas otras disciplinas espirituales no llenan.

Ahora, si la reducimos a su papel estelar, es decir, al Arte, a una de las bellas artes, entonces podríamos decir, que ese es su terreno: La de suplir estéticamente la sed de lo bello y lo útil a través de la palabra, sea oral o escrita.

Esa ausencia del mundo que nos sumerge la lectura de un gran poema o de una narración excitante o en la contemplación de un drama o una tragedia, en el teatro, el cine o la televisión tiene muchos nombres quizás, pero lo más importante es que nos produzca ese tipo de goce que llamamos placer estético. Es decir, que excite nuestros sentimientos. Si eso no se cumple, el literato ha fracasado, y, en consecuencia, la literatura también. 


jueves, 14 de mayo de 2020

El Lazarillo de Tormes: enigma de todas las épocas


                                                                                                           Por Luz Clara Feliz Estévez

El presente trabajo es un ensayo argumentativo de la novela española El Lazarillo de Tormes y está escrito siguiendo la metodología de análisis de la mitocrítica. Mi propósito es indagar las estructuras míticas inherentes y las imágenes visuales presentes en la obra. Este ensayo está compuesto por una breve introducción, varios párrafos de desarrollo, dos párrafos de conclusiones y la bibliografía. La novela El lazarillo de Tormes abarca una amplia dimensión simbólica de sus personajes.
La vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, popularmente conocida como El Lazarillo de Tormes, es una novela española escrita de forma anónima en el año 1554. Está estructurada empezando con un prólogo que explica que se trata de un relato real y VII tratados que cuentan las vivencias que tiene Lázaro con cada uno de sus amos a lo largo de su vida. Es una de las novelas más leídas de la literatura en español. El autor de esta obra es desconocido, sin embargo, desde el siglo  xvii se le atribuye su redacción a un poeta destacado de España. Esta teoría cobra mayor peso en el año 2010, cuando la estudiosa de escrituras antiguas Mercedes Agulló, documentó que el escritor de esta obra clásica fue Diego Hurtado de Mendoza. Fue un poeta y diplomático español, embajador de España en Italia. Diego Hurtado de Mendoza representa al aristócrata militar y humanista del siglo XVI, compaginador de las armas y las letras a la misma altura. Conocía el latín El Lazarillo de Tormes es la precursora de la novela picaresca del siglo xvi.
El Lazarillo de Tormes describe la vida de un niño huérfano y pobre que relata el transcurso de su vida desde la infancia hasta la edad adulta. Su vida se rige sólo por el hambre. A lo largo de los capítulos, el Lazarillo atraviesa una serie de etapas donde es puesto al servicio de un tercero. El personaje principal es considerado pícaro, esto quiere decir, un niño abandonado a su suerte por sí mismo, sin padres, sin parientes o amigos, que se convierte en una persona sin hogar condenado a la lucha diaria a través de la servidumbre. Su educación ni siquiera es básica y está situado al margen de la ley, de la moral y de las propias convenciones sociales, el pícaro tiene como objetivo principal la supervivencia. A lo largo de los capítulos, Lazarillo queda a cargo de varios personajes, unos más notables que otros: el ciego, que, aunque miserable, enseña a Lazarillo sus primeras lecciones de la vida y el escudero de quien Lazarillo aprende sobre las falsas apariencias. En total son nueve personalidades. El objetivo del Lazarillo es la estabilidad social y esta llega en el último tratado donde recibe un trabajo estable y se casa. La novela sigue una forma de escritura en forma de cartas, como si el personaje lo contase directamente a un destinatario.
El río Tormes es una imagen visual muy importante en la obra. Es la clave. Lázaro González, el personaje principal, nació en Salamanca, al lado del río Tormes. Al igual que las aguas del río, la vida de este joven fue turbulenta y tuvo que sobrepasar muchas adversidades para salir adelante. A esto se le puede agregar que,  la vida del Lazarillo no pasó desapercibida y su fama llegó hasta nuestros tiempos. A pesar de que Lázaro viajó a diferentes sitios pasando de amo en amo durante toda la obra, siempre fue llamado Lazarillo de Tormes, esto se debe a la función que cumplía y su lugar de procedencia. Un Lazarillo es una persona que acompaña a otra necesitada de alguna ayuda. Partiendo de que la historia de Lázaro es verídica como se plantea en el prólogo del libro, ha sido una de las vidas más leídas por muchos escritores. Hasta llegar al punto de evidenciar algunos sucesos concernientes a Lázaro en otras obras: “No hay duda alguna de que La vida de Lazarillo de Tormes, aunque no estuviera en la biblioteca de don Quijote, sí estaba en la de don Miguel de Cervantes, y que, a menos que tuviera la excelente memoria de su héroe, la leyó y releyó” (Navarro, 2004).
En Lazarillo de Tormes se resalta el cambio constante de los amos de Lázaro y esto lo convirtió en un pícaro. También se refleja la inestabilidad física y emocional por la que transcurrió el personaje principal de la obra. Esa inestabilidad siempre estuvo acompañada de pobreza, y es aquí donde quiero resaltar el mito elemento de la obra: “La escases, el hambre y la inestabilidad llevaron a Lázaro a realizar acciones negativas para su sobrevivencia”. La hambruna es el tema más mencionada en toda la obra, esta puede ser una de las causas por la cual los amos del Lazarillo eran tacaños. Al inicio de la historia se narra cómo Lázaro le había tomado aprecio a su padrastro por el hecho de brindarle alimentos: “Yo al principio de su entrada, pesábame con él y habíale miedo, viendo el color y mal gesto que tenía; mas de que vi que con su venida mejoraba el comer, fuile queriendo bien, porque siempre traía pan, pedazos de carne, y en el invierno leños, a que nos calentábamos” (Anónimo, 1554, p. 7). La situación de escases presentada en la obra, es un reflejo de la situación de España a mediados del siglo XVI, quien había atravesado por una gran crisis un siglo antes y que al inicio del siglo al que pertenece la obra, se había incrementado en gran medida la población y esto contribuía a la miseria.
El Lazarillo de Tormes hace mucho énfasis en el robo. Este constituye otro de los temas importantes tratados en la obra y crea un dilema ético entre sus lectores. El padre de Lázaro trabajaba en un Molino y al ver que no era suficiente la ración que le correspondía para alimentar a su familia, decide robar un poco más de grano. Este hecho lo convirtió en un prisionero. De igual forma, quiero resaltar un hecho muy parecido narrado en la majestuosa obra Los Miserables de Víctor Hugo; el protagonista, debido a la carencia que poseía su familia, decide robar para poder alimentar a sus seres queridos y esto lo lleva a la cárcel. Ambos personajes son padres y cargan en sus hombros el peso de toda la familia. No solo el padre de Lázaro robó, también lo hizo su padrastro y posteriormente, el mismo Lázaro. Su primer amo, el ciego, siempre lo castigaba por esta acción: “Abríame la boca más de su derecho y desatentadamente metía la nariz, la cual él tenía luenga y afilada, y a aquella sazón, con el enojo, se había aumentado un palmo; con el pico de la cual me llegó al galillo. De manera que, antes que el mal ciego sacase de mi boca su trompa, tal alteración sintió mi estómago, que le dio con el hurto en ella, de suerte que su nariz y la negra mal mascada longaniza a un tiempo salieron de mi boca" (Anónimo, 1554, p. 14).

Representación de algunos amos del Lazarillo 

En El Lazarillo de Tormes, los amos de Lázaro no compartían sus comidas con él. Esto refleja una constante de todas las sociedades; los que más tienen no comparten con los que menos poseen. Todos los amos del Lazarillo tenían suficiente alimentos para compartirlo con él, pero eran muy tacaños. Algunos de ellos, fingían no serlo y obligaban a Lázaro a buscar su propio alimento. También en la obra se evidencia el papel de la mujer en esa época, la madre de Lázaro no pudo quedarse con él, ya que su rol de madre de familia, no le permitía ganar mucho dinero. La mujer dependía totalmente de la figura masculina para salir adelante.
El primer amo de Lázaro, el ciego, representa la avaricia y el egoísmo. Se atrevió a dejar a Lázaro mellado solo porque lo descubrió robándole vino. La forma en la que un hombre le niega la comida a otro hasta llevarlo al punto de rebelarse, fue la misma forma en la que el ciego actuaba con Lázaro. No se trata solamente del maltrato, sino del hecho de que fuera directamente en la boca, esto puede referirse a la no libertad de la expresión y violencia ante los reclamos. La jarra de vino, instrumento con el cual el ciego golpea a Lázaro, representa un método de abuso. Ambos eventos pueden llegar a provocar impotencia en los lectores. La imagen del muro en el que Lázaro hace que su amo se golpee, representa la rebelión de los afligidos y un stop a los abusos.
El clérigo, segundo amo de Lázaro, representa la falsa religiosidad de época. Esto se evidencia a través de la imagen de la comida dañada. Los religiosos daban comidas, pero al dar los alimentos en mal estado, deja ver que sus intenciones no eran buenas. El arca donde el clérigo escondía su comida para no compartirla con Lázaro, representa el elemento principal de la avaricia y la llave del arca, refleja una salida rápida a su situación. La comida dañada también refleja la podredumbre, la maldad y la falta de escrúpulo. El clérigo es representado como alguien que por su posición social, debe practicar buenas acciones, sin embargo, actúa de forma contraria; utiliza su posición para sacar beneficios de los demás y abastecer sus necesidades.
El clérigo, tercer amo de Lázaro, parecía ser muy rico, pero en realidad era muy pobre. La imagen del escudo representa las apariencias; nunca se sabe qué hay detrás del escudo y este, es un medio para esconder la realidad. A pesar de que Lázaro nunca fue rico, se va del lado de este amo y esto deja entrever que, no importando que tan buena sea la persona, siempre buscan algún tipo de beneficio. El escudero no podía brindarle lo que buscaba y por eso Lázaro se apartó de su lado.
El primer par de zapatos que recibió Lázaro, fueron entregados por su cuarto amo, El Fraile de la Merced. La imagen de los zapatos representan caminos, andanzas y corrido. Reflejan la realidad de Lázaro y todo lo que había caminado y le faltaba caminar para encontrar su felicidad. El quinto amo de Lázaro, el buldero, utilizaba la religión para engañar a las personas. Su instrumento de trabajo, la bula, representa la sociedad política y la confianza que las personas depositan en ella.
El pintor, el capellán y el alguacil, fueron amos con los que Lázaro duró muy poco tiempo. La imagen de la pintura representa la clase renacentista de la época; una pequeña población culta entre tantas personas pobres. El capellán, le enseña otro medio de ganarse la vida a Lázaro, otra forma diferente al robo. La imagen del trabajo, representa el esfuerzo y la lucha constante para lograr los objetivos. El alguacil, muestra el peligro y lo más interesante de esto es que, Lázaro siempre estuvo en peligro, pero es hasta este momento que se percata de eso. Este amo también representa la ley, que no siempre es justa. En este caso, la sociedad representa un elemento importante. Es vista como ventajista y cruel, que crea personas sin principios.
El arcipreste de San Salvador, el último amo, es el único que se interesa por brindarle a Lázaro estabilidad, al conseguirle a su criada como esposa. Un arcipreste es un Sacerdote que, por nombramiento del obispo, tiene autoridad sobre un grupo de parroquias de la misma zona. Por lo tanto, no era bien visto que este le consiguiera esposa a Lázaro. La criada y posteriormente, esposa de Lázaro, representa la felicidad, tranquilidad y la paz que el Lazarillo tanto buscaba. La imagen de la criada, por su significado, se relaciona con el servicio y este hasta este momento que Lázaro, quien había servido a otros durante toda su vida, encuentra quien le sirva. Esto también simboliza la remuneración de las obras; una especie de pago que la vida le había otorgado por las todas las penurias y aflicciones que tuvo que pasar en el transcurso de su vida.
En conclusión, la novela El lazarillo de Tormes abarca una amplia dimensión simbólica de sus personajes. Al analizar cada uno de ellos, se crea mundo de posibles interpretaciones partiendo de las estructuras inherentes y las imágenes visuales presentes en la obra. La vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, popularmente conocida como El Lazarillo de Tormes, es una novela española  escrita de forma anónima en el año 1554. Dentro de los autores a quienes se les atribuyen la redacción de la obra, se encuentra el diplomático español Diego Hurtado de Mendoza. La obra es rica en imágenes visuales; sus claves simbólicas son el río de Tormes, el trabajo del Molino, el escudo, la jarra de vino, el par de zapatos, la llave del arca del clérigo, la pintura, la bula, entre otras. En El Lazarillo de Tormes, el protagonista es un antihéroe, porque el autor lo resalta con igual importancia que un héroe tradicional, pero carece de estas características. El protagonista pertenece a la clase baja y lucha por sobrevivir en una sociedad cruel, egoísta y ventajista.

Cuando se publica El lazarillo de Tormes, el subgénero picaresco marca su territorio entre las novelas españolas. Su popularidad y aceptación fue tan grande que, en 1559 La Inquisición española prohíbe su propagación. Esto sucedió porque el siglo XVI Europa pasó por muchos cambios políticos y religiosos, el más importante de ellos se debe a la Reforma Protestante, promulgada por Martín Lutero. En El lazarillo de Tormes, se critica fuertemente la religión católica de la época. La obra nos mueve a la reflexión, incentiva a los lectores a dar una mirada profunda a la nuestra sociedad y a las personas que las componen. Nos enseña que las diferencias de clases nunca han sido buenas; solo nos llevan a menospreciar a nuestros iguales. También refleja el hecho de que no todos los actos provienen de maldad, algunos poseen un trasfondo bueno que hace cuestionar la ética de las personas.

El lazarillo de Tormes está escrita en primera persona a modo de autobiografía y es, pues, el mismo protagonista que narra su aventura vital. Es maravilloso el hecho que, en tan solo 115 páginas, pueda mostrar las problemáticas que afectaban toda Europa. A pesar de todo lo que se hizo para no ser promocionada fuera de España, hoy en día, en el occidente, podemos disfrutarla a plenitud y utilizarla como base de análisis para hacer el presente trabajo requerido. Debido a su desconocido autor y la falta de conocimiento sobre la vida de este, El lazarillo de Tormes sigue siendo el enigma literario de todas las épocas.

miércoles, 13 de mayo de 2020

El laberinto de una vida descalabrada

Por María E. Medrano

Lazarillo de Tormes (Spanish Edition)

El presente ensayo está basado en la novela picaresca escrita en primera persona bajo el título El Lazarillo de Tormes, cuyas primeras ediciones datan de 1554. La misma ha sido motivo de múltiples investigaciones debido a la gran importancia que posee para la literatura universal. Se caracteriza por su estilo sencillo y la claridad de su lenguaje, así como por la dura crítica que realiza contra la sociedad de la época. Fue publicada en España y ha sido adjudicada a diversos autores, sin embargo al día de hoy no se conoce a ciencia cierta quién la redactó. La edición empleada para la elaboración de este trabajo es de Alicante 2004.
 Para la realización de este trabajo nos hemos auxiliado del método de análisis hermenéutico, que consiste en realizar preguntas al texto según los niveles de la interpretación y en reconstruir el sentido del texto mediante la macroestructura semántica. La selección de dicho método estuvo influenciada por la precisión del mismo en la identificación de los aspectos más relevantes en el análisis textual. En este sentido Villegas (1993) apunta lo siguiente: “En realidad se trata de un procedimiento sistemático de lectura, que tienen en cuenta fundamentalmente la estructura semántica del texto” haciendo referencia especial al método hermenéutico. 
El objetivo principal de este breve ensayo es brindar al lector una apreciación literaria basada en los dos niveles de estudio propuesto por la hermenéutica, que son el  macroestructural y el microestructural. Esto con la finalidad de reconstruir el sentido total de la obra. En el primer nivel vamos a describir cómo surge el texto, en qué contexto, cuáles son los términos claves,  y posibles símbolos. En el segundo nivel nos vamos a centrar en establecer cuál es el tema, cómo están estructuradas sus partes, a quién está dirigido el texto, entre otros aspectos. 
El lazarillo de Tormes está estructurado en siete tratados, en los cuales se narra el laberinto de una vida descalabrada que estuvo marcada por la miseria y la trascendencia de una delgada línea que separaba el bien del mal. Y es que Lázaro se mantuvo durante todo la narración en una ambivalencia moral como verán más adelante.
 Esta es una obra íntegra, ya que en ella se rompe el mito del fondo y la forma. El Lazarillo de Tormes es arte puro en el que se combina el buen uso de la palabra haciendo eco de una realidad dura que marcó las fibras de una sociedad sumergida en la necesidad. De ahí su trascendencia y su buena valoración.
Argumento
El Lazarillo de Tormes es una obra redactada en prosa. La cual se  encuentra estructurada en un prólogo y siete tratados, en los que se narra la vida de Lázaro, quién es el fruto de una sociedad plagada de injusticia y miserias materiales y morales. Fue escrita en primera persona. En ella se percibe la clara metamorfosis de su personaje principal, quién pasa de ser un inocente niño a un descarado que busca sacar ventaja de todo.
El Lazarillo de Tormes relata la niñez y desarrollo de Lázaro, un hombre de origen muy humilde que se ve obligado a soportar los abusos de una sociedad desarrollada, pero en que las riquezas se encontraban centralizadas. La obra narra de forma magistral todas las vicisitudes que tuvo que atravesar desde el momento en que su madre alumbró a la orilla del río Tormes de donde proviene su nombre hasta que logra alcanzar su independencia. 
A la edad de ocho años, su madre le regala a un ciego, quién le maltrata hasta el cansancio. Es con este ciego que Lázaro se hace consciente de su dura realidad y decide atravesar esa delgada línea que divide el bien y el mal. Después de padecer hambre, golpes, Lázaro se anima a robarle al malvado ciego, constituyéndose esta como una vía de supervivencia. Después de una sucesión de eventos el joven se siente redimido al hacerle estrellarse con un poste. 
Lázaro (El Lazarillo)
Luego de esto, Lázaro pasa al servicio de un clérigo, que de igual forma le mata de hambre por lo que decide hurtarle los alimentos, al ser descubierto recibe una paliza y es echado. Y fue así como entonces pasó al servicio de un escudero pobre, que le obliga a pedir limosna y se termina marchando para no tener que pagarle a quién le arrendó la vivienda donde habían estado residiendo.   
Finalmente Lázaro va de un amo a otro hasta que logra conseguir un empleo decente de pregonero de Toledo y se casa con la criada del Arcipreste, quién le ayuda a la obtención del trabajo. 

Contexto histórico en el que surge la obra
 Para la época en que se publica la obra, España había pasado de ser una importante potencia económica a una desgastada nación. Lo que coincidió con la finalización del reinado de Carlos V y con la renovación de las formas narrativas. El Lazarillo de Tormes hace una profunda evocación a la originalidad generando como producto una nueva forma con estilo propio que más tarde se constituyó como un género independiente “La novela picaresca”’
Ortega y Gasset por su parte aísla en el otoño medieval dos literaturas, la aristocracia y la del “pueblo ínfimo”. Para éste la primera de ellas es una literatura creativa donde reina la visión ideal y  la segunda está basada en la perspectiva de los hombres… es sometida a la perspectiva psicológica de una sociedad de animales (Pereira, 1995). 
Según esta concepción durante aquella época existían dos literaturas totalmente distintas, una centrada en el mundo ideal y otra basada en la realidad que se escondía detrás de la hipocresía, de la doble moral y que coincide con la aparición de la novela picaresca, la cual se caracterizó por el predominio del yo dentro del texto, por la representación de la sociedad a partir de un tono irónico, logrando satirizar las verdades más crueles de una sociedad despiadada.    
Conceptos claves: Durante la lectura del texto encontramos los siguientes conceptos claves  a partir de los cuales el autor hila o entreteje la historia:
Lazarillo: la Real Academia de la lengua española lo define de la siguiente manera: 
1. m. Muchacho que guía y dirige a un ciego.
2. m. Persona o animal que guía o acompaña a otra necesitada de ayuda.
Amo: Persona que tiene a su servicio uno o más criados, respecto de ellos.
Como se pueden dar cuenta toda la historia se desarrolla en torno a estos conceptos y una serie de símbolos dentro de los que se destacan:
El pan y el vino: ambos son una representación de la gula que dan a notar sus personajes, siendo considerado por la iglesia como un pecado. Además, ambos elementos poseen un gran valor dentro ámbito religioso. Por otro lado el toro con los cuernos representa el cambio drástico que sufre Lázaro al pasar de inocente a astuto. 
Temática abordada en El Lazarillo de Tormes
El Lazarillo de Tormes aborda el tema de crítica social desde una perspectiva integral, razón por la cual es considerada como una obra de gran valor social. En ella el autor hace una crítica contra la diferenciación de clases, que propaga el auge de la miseria, la falta de educación y el abuso de los más desposeídos, ejemplificados en Lázaro, personaje construido con los trazos de un realismo satírico que queda evidenciado en el texto mismo.  
Estructura
Como había mencionado con anterioridad, esta obra está estructurada de la siguiente manera:
Primero, tenemos un prólogo en el que se introduce el texto y luego encontramos los siete tratados en los que Lázaro brinda sus servicios a distintos amos hasta que al fin consigue un empleo. Para algunos autores la obra responde a una estructura epistolar, en la cual se distingue una externa y otra interna.
La estructura externa hace referencia a la anterior, mientras la interna hace hincapié a aspectos íntimos de la obra, realizando una subdivisión en la que se centra en tres partes fundamentales. La primera parte, Lázaro es el centro, en ella la constante es el hambre. En la segunda parte que inicia en el cuarto tratado en donde Lázaro se convierte en un simple testigo y por último observamos cómo éste alcanza un nivel de madurez excepcional. Recordemos que desde la niñez Lázaro estuvo mal influenciado, acostumbrado a ser un simple arrimado hasta que en esta parte logra en cierto modo independizarse. 
El tiempo en el relato es anacrónico, inicia con un flash-back recreando hechos como su nacimiento lo que queda evidenciado en el siguiente fragmento extraído del texto:
Mi nacimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre; y fue de esta manera: mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer una molienda de una aceña que está ribera de aquel río, en la cual fue molinero más de quince años; y, estando mi madre una noche en la aceña, preñada de mí, tomóle el parto y parióme allí. De manera que con verdad me puedo decir nacido en el río. (Alicante, 2005)

¿Cuál es la intención del autor?
La intención del autor es realizar una crítica contra la sociedad de su tiempo, dejando al descubierto la cruda realidad disfrazada detrás de un pueblo próspero, pero con personas pobres. En ella se presenta una España de amos, de señores de una doble moral. 

¿Cuál es el significado del título?
Como se puede deducir claramente, el título de la obra está ligado a dos acontecimientos específicos que hacen referencia:

  1. Al personaje principal de la novela “Lázaro”
  2. Al lugar de su nacimiento.

Considero que no hay casualidad y que es una forma de focalizar dos elementos fundamentales que responden a las cuestiones de ¿Quién y dónde?

Este texto literario pone de manifiesto la necesidad de crear una representación casi idéntica de la realidad, en la que se expone el desacuerdo con la ambivalencia de los sujetos sociales entiéndase “amos y sirvientes”. Pero sobre todo se critica la desigualdad, la falta de valores y principios; así como una profunda crisis moral y la introducción de los aspectos divinos como una forma de limar las cargas y perezas de la vida cotidiana.

 En el desarrollo del texto se introduce de forma frecuente la imagen divina de Dios por acumulación. El sentir de esta novela está centrado en mostrar la realidad por más dura que sea, empleando la sátira como recurso discursivo y apelando a la ironía, que tiene la finalidad de apuñalar a la clase social imponente en la época. 

¿A quién va dirigido el texto?
 Como dijo el propio autor, el texto va dirigido a “Vuestra merced”, dentro del contexto en que fue redactado pienso que está dirigido a todo aquel que tenga la oportunidad de leerle, a ti a mí, a todo aquel que le interese.  
¿Cuáles son las voces o intertextos?
Proveniente de una larga tradición no sólo folklórica sino también literaria, El Lazarillo de Tormes se puede definir como una novela polifónica en donde predomina el discurso carnavalesco, ambos términos como los entendiera el filósofo y teórico ruso Mijail Bajtín (Acón, 2009, p.19).
La primera alusión a la que remite El lazarillo de Tormes es a La Biblia, recordemos la historia de aquel personaje bíblico llamado igual que el personaje principal “Lázaro” quién luego de padecer humillaciones, malos tratos muere y es redimido con la resurrección que le concede el Señor Jesucristo. Tomando en cuenta los postulados sobre intertextualidad de Bajtin, Kristeva y Todorov el autor utiliza la palabra de otro para introducir un nuevo sentido, conservando el que ya existía. 
Julia Kristeva por su parte introduce el concepto de  “Enunciado ambivalente” con el que complica aún más la interpretación en la que se distinguen dos variantes:
a) Pasiva (palabra ajena indefensa e inerme en manos del autor) como en la estilización, la parodia, la «Icherzälung».
b) Activa (la palabra ajena influye activamente en el discurso del autor) como en la polémica interior oculta, el diálogo polémico y, en general, en todo enunciado que remita al enunciado ajeno. El Lázaro que se plantea en la novela picaresca coincide con el del texto bíblico en los siguientes elementos: ambos vivían de las migajas, fueron humillados y motivo de abuso, así como de una sociedad injusta por lo que se cumple el criterio de la polifonía. 

Conclusión
Desde mi punto de vista El Lazarillo de Tormes es un monumento erigido en el papel que deja trascender las luces y sombras de una época plagada de sinsabores y de miserias múltiples. 
La obra está hilada sobre la diferenciación de clases y la dura crítica que su autor realiza empleando magistralmente la ironía y la sátira que provoca en el lector ese sabor agridulce, en donde se entremezcla la miseria con la burla, la desesperación con la esperanza, la deshonra con la necesidad de sobrevivir. 
Cada personaje está construido sobre los cimientos del ámbito económico, político y cultural, jugando con el uso de la mímesis lo que le diferencia de las demás obras. Y es que el autor de esta novela realiza una imitación tal cual de la España del siglo XVI, en la que destaca la caída brutal del emporio económico de la nación europea que había sido capaz de dominar hasta cierto grado el mundo y que había descubierto América.  La madurez que exhibe la obra desde el punto de vista semántico, traspasa las fronteras del tiempo. 
Antes de finalizar este breve ensayo quiero enfatizar en los siguientes aspectos que considero relevantes: 
Primero, el lenguaje empleado en el texto cumple con las características contextuales en la que surge la obra; segundo este va de lo coloquial a lo sencillo, a pesar de haber sido redactado en la edad medieval su construcción lingüística permite la perfecta comprensión de la misma, ya que la forma en que se encuentra estructurada viabiliza dicho proceso. La intención del autor es bastante clara y tercero y no menos importante la originalidad es un sello que distingue la novela picaresca, esto a pesar de su corta extensión. Otro aspecto sumamente importante y que quiero precisar es aspecto divido por medio de la imagen divina de Dios, que se repite a lo largo de todo el relato. Como mencioné al inicio El Lazarillo de Tormes es una obra íntegra, que distingue a la literatura española.  Espero que el presente trabajo sea de la utilidad de las futuras generaciones. Ya que esta obra sigue siendo un texto digno de leerse y comentarse. Son muchas sus enseñanzas. 

Referencias 
El lazarillo de Tormes (2004), Ed. Alicante disponible en:  http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc542k8

lunes, 4 de mayo de 2020

Literariedad de Over, novela de Ramón Marrero Aristy


Por Osmairy Gómez Abreu

Portada de Over
Over es una novela del escritor, historiador y periodista dominicano, Ramón Marrero Aristy, publicada en 1939 por la Editora Taller. Es una de las novelas que cultiva el realismo y el tema de la caña. La temática que en estas se narra gira en torno a las afligidas y perecederas vidas de los trabajadores de las industrias azucareras que estaban activas en la época de la dictadura de Trujillo. Esta novela fue la que consagró a Marrero Aristy como uno de los autores más importantes de la narrativa de los primeros años del siglo XX, por su crítica social, su relato de la realidad y por el valor literario de sus letras.

En mi investigación sobre esta tan importante obra, me pude percatar de que, la mayoría de los autores que analizaban Over, se enfocaban en realizar estudios hermenéuticos, comparados y, aquellos en que se resaltaba la situación social de los personajes y del autor, o sea, se analiza más el fondo que la forma de la obra. Como es el caso del maestro de literatura caribeña, Médar Serrata en Grand Valley State University, Michigan, en su ensayo “Literatura y poder: la invisible presencia de Trujillo”:

…crítica severa de las condiciones de explotación a que eran sometidos los trabajadores de los centrales azucareros de la República Dominicana en momentos en que los intelectuales al servicio del dictador Rafael Leónidas Trujillo proclamaban el nacimiento de una “Era” de desarrollo económico y de justicia social.

 Por esta razón, en este ensayo, el cual representa el trabajo final de la asignatura que imparte el profesor Fari Rosario, he decidido aplicar un método diferente, uno propuesto por los formalistas rusos, como Viktor Shklovsky y B. Eichenbaum, en el siglo XX. Este tiene como fin principal extraer los elementos del texto que forman parte de la literariedad de la obra. Desde mi perspectiva, es uno de los que más se adapta a la literatura. El objetivo de este análisis es estudiar de esta interesante obra en la narrativa de nuestro país, las características que le dan entrada al mundo de lo literario, que Shklovsky definió como “desautomatización”, esto se refiere al extrañamiento del lenguaje coloquial y estándar. Esas características son: el nivel semántico, fonológico y morfosintáctico, pero solo analizaré el semántico, para una mejor valoración de la narración. Asimismo, destacaré el uso que Marrero Aristy daba a las figuras literarias como son la prosopopeya, anáfora y la hipérbole, que determinan igualmente, la literariedad.

En la primera parte, se orientará al lector sobre la obra estudiada, aquí resumiré brevemente la trama de la novela. Por otro lado, la segunda parte la ocupará en análisis semántico de las oraciones más importantes o significativas que pueden encontrarse en el texto. De igual forma, en este segundo apartado se analizará la aparición de las imágenes y figuras retóricas que hacen una desautomatización del lenguaje. Por último, en la tercera parte plantearé las conclusiones, valoraciones de la obra y la efectividad de la aplicación de este tipo de análisis literario.

La narrativa de Over tiene como protagonista a Daniel Comprés, un joven exiliado de su casa por su padre y que, en busca de una mejor vida, solicita trabajo en un central azucarero en La Romana, ya que, debido a su ignorancia lo describía como un lugar donde el trabajo traería grandes beneficios. El personaje Comprés tomó esta decisión porque no poseía la capacidad para realizar oficio alguno, pues, no había tenido una formación académica. Lo vio como una oportunidad de superación económica, se convertiría, con el transcurso de los días, en una de las más terribles. Marrero Aristy, relata por medio de su narrador autodiegético, Daniel Comprés, las razones por las que se convirtió en un hombre tramposo y ladrón para poder conservar la oportunidad de tener un techo y comida, ya que esta era su mayor preocupación. Lo que acontecía en estos lugares era totalmente desconocido para él y le fue muy difícil y doloroso de algún modo, adaptarse a esta nueva vida, donde debía importarle únicamente sus intereses.

Daniel Comprés era un bodeguero, encargado de abastecer a los peones, mayordomos y policías del batey donde se le había asignado (había muchos por la región, era donde vivían los trabajadores provenientes de muchos lugares del caribe), en el ejercicio de su trabajo se vio obligado a engañar a los haitianos, cocolos y dominicanos que cada día iban a su bodega, el no hacerlo significaría el descontento de sus superiores, entre ellos Mr. Robinson, un norteamericano. También, significaría un déficit y la ausencia del Over. En sus días de bodeguero hizo buenos amigos, entre ellos, Dionisio, Cleto y Eduardo. Allí conoció también el amor, pero las arduas jornadas de este pobre hombre fueron causas de que sus sentimientos hacia la mujer que desposó no fuesen tan fuertes por el desgaste psicológico y físico que sufrió. Al concluir la narración, Daniel Comprés, toma la decisión que, en su lugar, cualquiera habría tomado.

Roman Jakobson
Los formalistas rusos se caracterizan por romper los cánones de estudio de la literatura en el siglo XX, ya que, como he mencionado, le dan más importancia a la forma que al fondo. Para esto utilizan lo que ellos denominan ciencia de la literatura, en palabras de Jakobson, uno de los más importantes del formalismo: “el objeto de la ciencia de la literatura no es la literatura, sino la literariedad, es decir, lo que hace de una obra concreta una obra literaria” (Questions de poétique, 1973). La literariedad es aquella particularidad únicamente de los textos que utilizan un lenguaje estético por medio de las figuras retóricas que modifican el lenguaje, convirtiéndolo en poético y desautomatizado. A continuación, se analizarán cuáles de estos elementos encontramos en los tres capítulos de la novela y que muestran su literariedad.

En el primer capítulo de Over, el narrador nos ubica en el tiempo en qué se desarrollaría la historia con la oración siguiente: Heme aquí en una calle de mi pueblo. Por ella he transcurrido desde mi niñez; con ella concluimos dos cosas sobre la obra. La primera, que la historia se va a narrar en primera persona, ya que utiliza en verbo heme de “estar”, conjugado, además, en el presente, esto es lo segundo que nos dice la primera oración. Tomando en cuenta estos detalles, podemos afirmar que los verbos a utilizar en el transcurso de la novela serán conjugados, como el primero (heme), en presente. Aunque nos encontraremos con alteraciones en la secuencia cronológica de la obra con la utilización de analepsis. Por ejemplo: las últimas palabras de mi padre. Con el adjetivo “últimas” el autor nos indica que los hechos que serán narrados pertenecen al pasado.

Ahora, prestemos atención a los aspectos semánticos del capítulo. Al inicio de este, nos encontramos con oraciones con sujetos gramaticales que varían desde abstractos hasta concretos, pero, cabe mencionar que los que predominan son los abstractos, debido a la riqueza de literariedad en esta prosa. Veamos estas oraciones: la noche se me ha echado encima, las aceras desnudas, el sueño se me ha fugado, el silencio temeroso, mi escoba rascaba el vientre del piso, duras palabras me pegaban en el rostro… Los sustantivos, como sueño, noche, palabras y silencio representan ideas abstractas, también, podemos ver que en algunas oraciones los objetos directos son abstractos, aunque los sujetos no lo sean.

De las pequeñas muestras tomadas del capítulo uno, esto es, las oraciones, podemos iniciar a medir la literariedad de la obra, ya que encontramos algunas figuras literarias. Entre ellas, la prosopopeya, la más frecuente. Por ejemplo, algunas de ellas son: silencio temeroso; este enunciado le da vida a un sujeto abstracto, le atribuye cualidades de sustantivos concretos, al igual que en las aceras desnudas y las palabras me pegaban en el rostro.

En el mismo orden, podemos identificar figuras como anáfora y comparación. Una anáfora sería “la vida ¡la vida!”, por las puntuaciones que tiene esta expresión se puede catalogar como una queja hecha por el sujeto, en este caso el narrador, entre ellas resalta también: No hablen de libertad. No hablen de derechos. No hablen de nada. Asimismo, encontramos comparaciones como “sus ojos siempre parecen trozos de carne sangrante”. De estas oraciones podemos extraer la desautomatización del lenguaje, ya que, se utilizan unas formas muy particulares para expresar ideas, describir lugares y personajes.

Por último, vamos a ver cuáles son las imágenes que nos describe el autor por medio de la esteticidad de la palabra. En la página veintiséis encontramos la siguiente: Se pierde su silueta; la imagen que formulamos al leer este enunciado es que el sustantivo se ha marchado de un lugar, esto también forma parte de la desautomatización, que es “el principio general de la concepción estética de los formalistas” (Gallardo, 2010). Unas últimas imágenes son: “Por un momento se hace dueño de la noche el acordeón”, esto se refiere a que este instrumento musical, el acordeón, fue el canto más vibrante y potente de la noche. Por último, “La finca tiene una fuerza de abismo, y fascina”, en el contexto de la obra esto significa que, el sujeto, finca, es un lugar que vacía el alma de quienes en ella trabajan.

Tomando en cuenta la estructura completa de este capítulo, se puede decir que, a pesar de que se ha resaltado aquellos elementos que cumplen con los requisitos de una obra literaria, no es uno de los que posean el mayor número de figuras literarias y, por tanto, la desautomatización, ya que, predomina mucho el lenguaje estándar y coloquial de regiones del país como el Cibao y el Este.

En el capítulo dos, encontraremos frecuentemente, determinantes que acompañan o no a los sustantivos. A diferencia del anterior, en este hay mayor número de imágenes, de prosopopeyas, de metáforas, comparaciones e hipérboles. En el primer párrafo se engloban algunas de estas características antes mencionadas. Este es uno de los fragmentos donde más se encuadra la literariedad del capítulo: Las noches de un hombre solo son pesadas y largas. En ellas los deseos crecen, se hacen duros, hasta convertirse en dolores. La buena alimentación, el ron, la quietud alumbrada por una lámpara de gas, y sobre todo los recuerdos, son cómplices que torturan. La primera oración consta de un determinante (las) en plural, un sujeto concreto (noches) y unos adjetivos (pesadas y largas) que la convierten en una prosopopeya, ya qué, este sustantivo no puede ser medido. En la siguiente oración sigue añadiendo características propias de la prosopopeya y se utiliza otro sustantivo (deseos). Por último, la tercera oración sigue utilizando sustantivos concretos, pero con las mismas características de la prosopopeya. En este mismo fragmento, podemos identificar una metáfora, la primera oración, el significado de esta es: las noches de un hombre solo son tediosas, aburridas y de nunca terminar.

Una particularidad que logré percibir en esta parte es que se utilizó frecuentemente un determinante en específico en la mayoría de las oraciones, ella, esto debido a que, un nuevo personaje femenino forma parte de la narración, este sería muy determinante en todo lo que se enuncie a continuación. Se puede decir que “va a influir en los verbos que utilizará el narrador”.

Para el análisis de este capítulo utilizaré las siguientes oraciones:
  1. Ella aparece, con una sonrisa, regalándome toda la esperanza.
  2.  Ella, la que ronda de noche mi mente y se sienta y entorna los ojos y espera.

En la primera, se cumple lo dicho anteriormente, hay un determinante e indica que se habla de una mujer. Asimismo, podemos observar que hay dos verbos (aparece y regalándome) que anteceden a unos adjetivos que expresan belleza estética. La segunda oración se asemeja a la primera en cuanto al determinante. Igualmente, podemos destacar que se utiliza la repetición de la conjunción, y, como una estrategia de tipo rítmico. En esta parte, está presente una imagen cuando el narrador dice: la que ronda de noche en mi mente y se siente; esto quiere decir que él piensa en ella por las noches, que su recuerdo está vivo y que permanece así hasta que sus ojos se cierran y duerme.

Otras figuras literarias adoptadas por el autor en esta obra se representan en oraciones como: las llamas tienden sus lenguas hasta los hombres, la mañana trepaba y la locomotora se detuvo jadeante, resoplando, resoplando. La figura más utilizada es la prosopopeya en las tres oraciones y la repetición, en la última. En este capítulo, a diferencia del anterior, se marca más sólidamente el gran valor literario que posee la obra en su estructura completa.

Finalmente, en el capítulo tres predominan las figuras literarias, más que particularidades semánticas, con estas el autor nos presenta unas imágenes que concluyen la narración, es tal vez por esto que se apega mucho a ellas. Las más repetitivas, como en los capítulos anteriores son las prosopopeyas, ya que utiliza mucha personificación. Entre las oraciones que pude extraer para esta parte del análisis fueron: “El calor es tan denso que casi puede asirse, y por todas partes, ¡los cañaverales! Frente a mí están los cañaverales; a mi lado están los cañaverales; a mi espalda están los cañaverales. ¡Cañaverales!”; “Se ahogan en una sorda inconformidad que no comprenden” y “El sol se sacudía en el cielo”.

De la primera oración se puede destacar que, el sustantivo es concreto, ya que se percibe con los sentidos, que es, calor, a este se le atribuye como adjetivo, denso. Esta imagen se traduce a: el calor se siente en demasía. Además, se yuxtapone otro sujeto, cañaverales, que representa la repetición o anáfora, ya que se repite unas tres veces.

Se ahogan en una sorda incomodidad que no comprenden. Esta es la segunda oración, no tiene un sustantivo marcado en este fragmento, pero, si volvemos al texto notaremos que este sujeto ausente es “trabajadores”. Desde mi punto de vista, aquí nos encontramos con una hipérbole, ya que se exageran el verbo y adjetivo, de esto podríamos concluir que, se cumple a cabalidad la desautomatización del lenguaje. Por último, el tercer enunciado tiene también un sustantivo concreto, acompañado de un verbo que le da el valor literario y provoca la desautomatización. En suma, este capítulo se caracteriza por utilizar más figuras literarias que los anteriores.

 En conclusión, considero que se ha cumplido el objetivo de este análisis, puesto que, se pudo demostrar que Over es una prosa literaria, ya que cumple con todas las características de la literariedad, hace una desautomatización del lenguaje, como lo vimos en cada uno de los capítulos. Asimismo, utiliza figuras literarias que crean una estructura estética y poética de la narración. Entre las figuras que más se pudieron identificar están, la prosopopeya, anáfora, comparación y metáfora. Del mismo modo, fue posible identificar, gracias a los verbos y determinantes que la narración sería hecha en primera persona y que los hechos serían tomados del presente del narrador.

Queda demostrado que, Marrero Aristy fue uno de los escritores más prolijos de República Dominicana, con una prosa cargada de literariedad y belleza que lleva al lector a contemplar, disfrutar y analizar sus novelas. La utilización de este análisis fue determinante para comprender la obra y valorar aquellos detalles que, por resaltar aquellas características del fondo de una obra, pasamos por alto. En mi opinión, Over, a pesar de que no toda su estructura la componen figuras meramente literarias, es una de las novelas más bellas estructuralmente y todo lector debe fijarse en esos detalles que, gracias a teóricos como Viktor Shklovsky y B. Eichenbaum hoy se estudian.